Estos días vuelve a estar de actualidad la figura de Isak Andic, muerto en extrañas circunstancias en diciembre de 2024.
Él, junto con Amáncio Ortega son los dos líderes empresariales españoles que han levantado y proyectado internacionalmente sendos imperios del comercio textil como son Mango por parte de Andic, y Inditex por Ortega; con sus varias marcas, siendo el buque insignia Zara.
Sus trayectorias son muy parecidas, pues empezaron modestamente, prácticamente desde cero, y poco a poco con tesón, mucho trabajo, toneladas de ilusión y esfuerzo, fueron escalando y ampliando el negocio hasta su dimensión actual, ambos en la cúspide mundial de su sector.
Amáncio empezó a los 14 años como dependiente en una tienda de La Coruña. Aprendido el oficio, pronto quiso volar por su cuenta, y junto a su mujer montaron un modesto taller de confección en que hacían batines, albornoces y otras prendas de vestir que vendían en una tienda anexa.
A Isak también se le despertó tempranamente el espíritu emprendedor y su alma de comerciante.
Junto con su familia llegaron a Barcelona procedentes de Turquía en busca de un futuro mejor Un marino que hacia el trayecto Estambul-Barcelona periódicamente fue a ver a sus padres para hacer negocios. El traia ropa de Turquia y de vuelta se llevaba productos que escaseaban en su país. A los padres no les interesó, en cambió Isak vislumbró enseguida que allí habia una oportunidad para ganarse la vida y prosperar. Así que del dicho al hecho, empezó vendiendo blusas y otras prendas en los mercadillos de la calle Balmes.
A ambos el negocio les iba viento en popa.
Amáncio tuvo la visión de que tenía de controlar todas las fases del proceso. Desde el diseño, producción, distribución y publicidad, hasta la venta final en la tienda. Tener en sus manos el circuito completo, de esta manera todo el valor añadido y beneficio de cada fase se queda en casa, y así es como con los años se ha convertido en la mutinacional que es hoy en día.
Isak por su parte reinvertia todo lo que ganaba abriendo más y más tiendas y haciendo la empresa cada vez más grande y potente.
En un viaje a las Filipinas descubrió la fruta del mango, la probó y le gustó, y asociando ideas y en busca de un nombre para poner una marca a su ya importante compañía decidió que la bautizaria con este nombre MANGO.
Evidentemente la coyuntura les acompañó pues en la España del desarrollismo, después del Plan de Estabilización, los trabajadores y la incipiente clase media estaban ávidos de consumir y vestir bien a precio razonable. Fueron los gloriosos cuarenta años de crecimiento económico que van de finales de los sesenta hasta el 2010 en que el país sufrió una transformación sin parangón, pasando de ser un país pobre y atrasado a uno moderno y equiparable a los estándares de las democrácias occidentales.
Resume al dedillo esta transformación la frase: “ España está tan cambiada que no la conoce ni la madre que la parió “, que pronunció en su día un inspirado Alfonso Guerra.
En fin, tanto Isak Andic como Amáncio Ortega han sido dos líderes empresariales visionarios que han brillado con luz propia y que han posibilitado la creación de puestos de trabajo y riqueza para el bien del país. Que cunda su ejemplo en las nuevas generaciones, y ojalá en el avenir haya nuevos emprendedores que sigan su senda.
Biografia de Isak Andic
Mayo 2026